Siempre voy a estar agradecida a mis amigos. Entre ellos puedo hablar, puedo sin miedo ser yo misma. Puedo comenzar a andar por el camino de la vida sin miedo a fracasar porque son mi compañía, mis guías como asi también yo la de ellos. No importa el  momento exacto, la hora, el día en que los conocí, solo importa que a través de esos años, meses y días fui construyendo momentos inolvidables que serán difíciles de borrar. Con el presente construyo las anécdotas del ayer, recuerdo tal o cual fecha por algo importante que haya pasado a su lado, pero no tengo la presión de recordar que en un día exacto fue que empezé a ser amigo de alguien.. es más, tal vez al principio te caía mal, o al revés, o no pensé que algún día podría  llevarme bien con vos, que hoy sos mi gran amigo.
Estuve pensando en todo esto, y bueno, no importa si los conozco de hace diez, cinco años o unos  cuantos meses, lo importante es que en algún momento del tiempo se dio la amistad, que a través de ese mismo tiempo fue construyendo la confianza, el respeto, la tolerancia, el cariño. No todo es asi de piripipí, también tuvimos que afrontar peleas, discusiones, roses que por más pequeños que hayan sido el mal momento existió pero esto es asi, de esto también trata la amistad, de poder superar esas cosas juntos.  Existen personas en mi vida, ustedes, que me traen felicidad por la simple causa de haberse cruzado en mi camino. A ustedes no les encuentro otra forma de llamarlos que amigos del alma, del corazón. Son sinceros, son verdaderos. Sabemos cuando no estamos bien, sabemos lo que nos hace feliz. Intentamos ver bien a el otro y eso es lo que más me gusta de ustedes.
No tengo más palabras que no sean de agradecimiento amigos, gracias totales por la incondicionalidad. Y no crean que porque es veinte de julio me acordé que son mis amigos, saben bien que siempre lo tengo presente en cada gesto, a mi manera pero estan presentes.
¡Los quiero!

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