Quizas a veces afrontamos situaciones, en que las palabras parecen no existir en nuestro vocabulario. Se juntan todas adentro, suben, y estan ahi, a punto de largarlas y no sabemos, no tenemos idea de cómo sacarlas. Pasa mucho cuando nuestros amigos nos necesitan más, y en esa precisa situación nos topamos con esa barrera de poder decir nada. No sabemos qué decir, no tenemos una explicación aceptable para el malestar del otro, tenemos miedo de decir algo indebido y nos quedamos quietos.
Encontramos palabras con facilidad, en su mayoría ya gastadas y repetidas, para expresar nuestra alegría, nuestro deseo de felicidad, sin importar si alguien ya las dijo o no, es fija. Tomamos prestadas esas frases comunes y hacemos con ellas nuestro mensaje, que en definitiva no tiene nada de nuevo, solo que vos le pones quizas tu pizca personal, pero nada más.. y nuestros amigos lo reciben con el corazón abierto, con la sonrisa estampada, porque ellos también hacen uso de lo mismo, o quizás no, ojo! hay gente que tiene la facilidad de hacerte sentir con dos palabras, solo dos mejor que alguien que te tira un sermón de 40 minutos en lo que solo te dicen reiteradas veces lo mismo.
Es la costumbre, es normal, es gentil, es noble.
Nada es estable y constante. ¡Y querríamos tanto encontrar las palabras exactas que hagan un momento dura, algo pasajero!.. y entonces, en el momento presiso las palabras mueren. Pero existe un secreto.. Los gestos hablan! .. Una presencia aun en silencio, dice. Un abrazo habla muuuy alto. Una mirada sincera dice mucho.
Encontramos palabras con facilidad, en su mayoría ya gastadas y repetidas, para expresar nuestra alegría, nuestro deseo de felicidad, sin importar si alguien ya las dijo o no, es fija. Tomamos prestadas esas frases comunes y hacemos con ellas nuestro mensaje, que en definitiva no tiene nada de nuevo, solo que vos le pones quizas tu pizca personal, pero nada más.. y nuestros amigos lo reciben con el corazón abierto, con la sonrisa estampada, porque ellos también hacen uso de lo mismo, o quizás no, ojo! hay gente que tiene la facilidad de hacerte sentir con dos palabras, solo dos mejor que alguien que te tira un sermón de 40 minutos en lo que solo te dicen reiteradas veces lo mismo.
Es la costumbre, es normal, es gentil, es noble.
Nada es estable y constante. ¡Y querríamos tanto encontrar las palabras exactas que hagan un momento dura, algo pasajero!.. y entonces, en el momento presiso las palabras mueren. Pero existe un secreto.. Los gestos hablan! .. Una presencia aun en silencio, dice. Un abrazo habla muuuy alto. Una mirada sincera dice mucho.
Cuando las palabras se rehúsen a salir de uno, hablá con gestos, que asi vas poder entenderte y quizás puedas expresarte mejor.
¡ Darse a uno mismo, vale más que todas las palabras del diccionario juntas !

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