Esa persona que tanto esperamos que llegue a nuestra vida llega y a veces aunque no lo quierramos aceptar nos damos cuenta que es imposible tratar de que pase desapercibida en tu vida, ya que al verla los ojos nos brillan más de lo normal, la cara sonríe de tal manera que destellamos un mundo lleno de amor; la respiración suena tan lenta pero al mismo tiempo nos damos cuenta que estamos frente al amor que deseas o deseabas y sin embargo lo dejas ir por prejuicios o tradiciones tontas que no van a estar contigo en los momentos difíciles, en esos instantes que quisieras tener a esa persona especial para que te apoyara, para que con tan sólo una sonrisa arreglara tu mundo. No debemos confundir querer y amar, porque esa persona a la que amamos puede estar frente a ti, y podemos estar tan ciego, que la  podemos estar dejando ir. No seamos tan ingenuos de creer que el destino nos llevará a ella, nosotros hacemos nuestro destino y nosotros estamos con la persona que queremos estar, si sentimos que amamos a alguien digamoslo, no importa su respuesta, debemos pelear por ella hasta que sintamos que estamos totalmente derrotados, nadie dijo que sería fácil, pero nada que lo sea vale la pena. 
No perdamos esa persona que solo llega una vez, que cuando te das cuenta que era el amor de tu vida puede ser demasiado tarde y desde ese momento nuestra vida, quizás, de un giro grande del cual podemos llegar a arrepentirnos.

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